Llamamiento al apoyo financiero

Resumen

“El objetivo principal de la estructura es garantizar una vida digna para los/las compañeros/as prisioneros/as a través de un proceso cinemático que llevará la dimensión material de la solidaridad a un paso más allá de las relaciones familiares, amistosas y de compañía íntimas, así como la asistencia en la cobertura inmediata de emergencias (costos legales y garantías para los/as perseguidos/as). Aparte de eso, entre las prioridades de las personas que componen la estructura, están los movimientos efectivos de solidaridad, la construcción de puentes de comunicación entre los de adentro y los de afuera, y el desarrollo de luchas sociales dentro y fuera de los muros.

En esta difícil situación para todos y todas, tanto con la propagación del virus, como con las políticas represivas impuestas por el estado, utilizando como coartada la necesidad de gestionar la pandemia y velar por la salud pública, el aseguramiento de los recursos para el soporte material de los que están dentro de los muros es, otra vez, extremadamente difícil. Quizás más difícil que nunca.

Estamos atravesando una situación muy difícil a muchos niveles, intentando a todos/as y cada uno/a de nosotros/as, no solo gestionar sus consecuencias, sino también seguir luchando. Reconocemos la solidaridad con nuestros compañeros encarcelados como un medio de lucha contra la represión estatal y buscamos continuar con los objetivos de la estructura, superando los obstáculos del poder. Ahora, el lema “que nadie esté solo y sola en manos del estado” se está volviendo más urgente y tangible que nunca. Os pedimos que lo defendamos una vez más en la práctica. La solidaridad fehaciente volverá a ser nuestra arma.”

Intervención en las cárceles de Larissa el 31 de diciembre de 2019, “celebrando” el Año Nuevo junto a los combatientes encarcelados

Sobre

El Fondo de solidaridad para combatientes prisioneros/as y perseguidos/as se creó en 2010 en un momento en que, por un lado, la dura reestructuración capitalista se estaba lanzando guiada por la crisis financiera y, por otro, el espacio radical, con su reciente experiencia de explosión social de diciembre de 2008, estaba en una floración de activación. En estas circunstancias, la represión se hizo aún más severa, lo que resultó en un número creciente de presos políticos. Es precisamente en este contexto cuando se creó el fondo de solidaridad, que estableció como objetivo principal el apoyo coherente y estable de los/las perseguidos/aso prisioneros/as por su acción subversiva o por su participación en las luchas sociales. El objetivo principal de la estructura es garantizar una vida digna para los/las compañeros/as prisioneros/as a través de un proceso cinemático que llevará la dimensión material de la solidaridad a un paso más allá de las relaciones familiares, amistosas y de compañía íntimas, así como la asistencia en la cobertura inmediata de emergencias (costos legales y garantías para los/as perseguidos/as).Aparte de eso, entre las prioridades de las personas que componen la estructura, están los movimientos efectivos de solidaridad, la construcción de puentes de comunicación entre los de adentro y los de afuera, y el desarrollo de luchas sociales dentro y fuera de los muros.

Insurrección de Diciembre de 2008

Desde 2010, el fondo ha estado intentando de obtener un apoyo político, moral y material coherente y estable para la recaudación de recursos, que se derivan principalmente de la participación consciente de cada uno/a de nosotros y nosotras, así como de grupos y colectividades, contribuyendo a la continuación de la solidaridad efectiva. Sin embargo, la continua represión estatal tiene como resultado una gran cantidad de prisioneros políticos y costos judiciales, y, en consecuencia, necesidades materiales particularmente altas. En este momento, el fondo apoya sobre una base mensual constante a 25 prisioneros/as (Athanasopoulou Konstantina, Valavani Dimitra, Georgiadi Polykarpo, Giagtzoglou Konstantino, Dimitraki Gianni, Koufontina Dimitri, Kostari Irakli, Michailidi Gianni, Xiro Savva, Petrakako Giorgo, Sakka Kosta, Seisidi Mario, Stathopoulo Vangeli, Christodoulou Spyro y los 11 combatientes turcos y kurdos). En muchos casos, también tratamos de cubrir, tanto como sea posible, las costas y las garantías de los compañeros/as que son perseguidos/as por su identidad política, sus acciones o incluso por su relación de parentesco/compañerismo con combatientes prisioneros/as.

Solidaridad a la huelga de hambre de Costas Sakkas (11/09/2020) [izquierda] / Solidaridad a la huelga de hambre de los combatientes turcos y kurdos (09/08/2020) [derecha]

Dentro de estos 10 años que estamos activos nos hemos dirigido muchas veces a compañeros/as, centros sociales (steki) y colectividades, ya que la obtención de recursos financieros siempre ha sido un proceso difícil. La solidaridad y la participación de compañeros y compañeras, tanto del territorio heleno como del extranjero, es la razón principal por la que hemos apoyado consistentemente a nuestros/as compañeros/as prisioneros/as. En esta difícil situación para todos y todas, tanto con la propagación del virus, como con las políticas represivas impuestas por el estado, utilizando como coartada la necesidad de gestionar la pandemia y velar por la salud pública, el aseguramiento de los recursos para el soporte material de los que están dentro de los muros es, otra vez, extremadamente difícil. Quizás más difícil que nunca. Algo que desafortunadamente se suma a los tiempos ya difíciles que enfrentan tanto los/las compañeros/as dentro de los muros, como la población carcelaria en su conjunto, y es por eso que nos estamos dirigiendo nuevamente a todos los compañeros y compañeras.

La superpoblación de las cárceles griegas con el hacinamiento forzado de prisioneros/asen células y cámaras que recuerdan a células humanas, la atención médica inadecuada, y en algunos casos inexistente, la falta de la oportunidad de autoprotección (la prohibición de abastecimiento de suministros médicos, como antisépticos) y el mantenimiento del encarcelamiento incluso para los grupos de población más vulnerables (personas mayores o enfermas) crean condiciones para el estadillo de una pandemia con tasas de mortalidad significativamente más altas que en la sociedad fuera. Esto puede equivaler a la pena de muerte para muchas personas en las cárceles. Recientemente se anunciaron dos muertes de detenidos en la prisión de Diavata. Los casos denunciados en las cárceles de todo el país intensifican las preocupaciones sobre las condiciones que prevalecen dentro de los muros. Desde el inicio de la pandemia en el país en la primavera de 2020, esta preocupación ha desencadenado un dominó de movilizaciones en las cárceles con demandas básicas el desahogo y el cumplimiento de las normas básicas de higiene como medidas de protección para los detenidos. Punto de partida de las movilizaciones fueron las cárceles femeninas de Korydallos y luego se expandieron a las cárceles de Chania (Creta), Agios Stefanos (Patras), Larissa y durante este tiempo también se había publicado un texto con las firmas nominales de 856 prisioneros de todas las alas de las cárceles masculinas de Korydallos. En las cárceles rurales de Kassandra Halkidiki, los detenidos dejaron de trabajar, a partir del 15/11, como reacción a la administración de la prisión y el ministerio, que no toman medidas para la salud de los detenidos y se limitan a cumplir sus palabras.

Intervención de compañeros/as en las cárceles de Larissa donde se encuentran los presos políticos Polykarpos Georgiadis y Vangelis Stathopoulos (25/10/2020)

“Miles de personas están siendo almacenadas, literalmente, en edificios miserables, en condiciones de detención inhumanas y vergonzosas. Esto, por supuesto, no es algo nuevo para las prisiones griegas. Sin embargo, en las condiciones actuales de la pandemia, la situación se está volviendo aún más terrible. Las condiciones de detención siguen siendo deplorables, pero además no se han tomado medidas sanitarias sustanciales para proteger la salud de los detenidos, que continúan apilados como futuros muertos en celdas y cámaras-ataúdes. Las cárceles se están llenando cada día más y están al borde del colapso, al mismo tiempo que el gobierno -a través de los medios siempre dispuestos- anuncia la “caída espectacular de la delincuencia criminal”. (…) Al mismo tiempo, el gobierno se está burlando de los detenidos al publicar instrucciones para COVID-19 advirtiéndoles que no se abarroten. En las cárceles griegas, en lugar de tomar medidas sanitarias básicas, el Ministerio de Orden Público muestra una preferencia por las prohibiciones y la imposición de medidas represivas que dificultan aún más la vida de los presos. Se han recortado todos los permisos, se han abolido las visitas gratuitas y se han reducido las visitas cerradas en lugar de aumentarlas para evitar hacinamiento de familiares y amigos en las salas de espera. (…)

Es evidente que esta política es asesina y algunos han elegido para sí mismos el papel de verdugo. Ante estas condiciones destructivas e inhumanas, existe la necesidad dentro y fuera de los infiernos de desarrollar un amplio movimiento solidario que requerirá la descongestión inmediata de las cárceles, la seguridad de condiciones de vida dignas y cobertura médica, médicos visitantes en las cárceles donde ellos (y no el Ministerio de Orden Público) examinarán las medidas de protección de la salud de los presos, la realización de pruebas masivas, la libre administración de antisépticos y mascarillas, el retiro inmediato de las medidas represivas y su sustitución por medidas sanitarias efectivas contra la pandemia. ”

Polykarpos Georgiadis, 10/11/2020, Cárceles de Larisa (https://athens.indymedia.org/post/1608348/)

En esta condición, por tanto, el estado y sus mecanismos represivos siguen por una vía segura. Aunque no se toma ninguna medida sanitaria eficaz para proteger a la población de prisioneros; cortan el contacto con el mundo exterior prohibiendo las visitas de familiares y abogados, y toman medidas de represalia: secuestro-transferencia de compañeras combatientes en el caso de movilización en las cárceles de mujeres de Korydallos con el secuestro de dos prisioneras y su traslado a las cárceles de Tebas en régimen de cuarentena (una de ellas la prisionera política y miembro de Epanastatikós Agónas, Pola Rupa, mientras que, unos días más tarde, hubo también un traslado violento a la prisión de Domokosdel prisionero político y también miembro de Epanastatikós Agónas, Nikos Maziotis), la privación del tiempo de patio de los prisioneros en las cárceles de Chania, invasiones policiales, encuestas y destrucciones de celdas en las cárceles de Patras. Al mismo tiempo, están montando acusaciones contra compañeros/as, continuando la persecución y el encarcelamiento de combatientes dentro de la condición general de la pandemia, recordándonos las prioridades permanentes del estado al mismo tiempo que sus anuncios de medidas de descongestión en las cárceles conciernen a una población de pequeña proporción. – número de prisioneros que no excede de mil quinientos.

Insurrección en la prisión de Korydallos.

“Actualmente en 16 de los 32 establecimientos penitenciarios hay casos confirmados de covid19, mientras que ya contamos dos muertos. Las cárceles del país en su conjunto están superpobladas y superan con creces su potencial. Estamos hablando de cárceles con presos durmiendo en el piso, estamos hablando de cárceles sin personal médico y de enfermería, estamos hablando de cárceles sin áreas especiales para la separación de casos, estamos hablando de cárceles en la provincia donde se corta el agua durante horas y como resultado los presos no puedan ni siquiera lavarse las manos, estamos hablando de cárceles que a pesar de las decenas de casos desde el mes pasado no han sido visitadas por la Agencia Nacional de Salud Pública, estamos hablando de cárceles en las que ha caído un velo de silencio y nadie se encuentra para hablar de las almas humanas que viven en ellas … La única solución a la realidad distópica actual de las penitenciarías es descongestionarlas.”

Kostas Sakkas, 22/11/2020, Cárceles de Korydallos (https://athens.indymedia.org/post/1608705/)

Estamos atravesando una situación muy difícil a muchos niveles, intentando a todos/as y cada uno/a de nosotros/as, no solo gestionar sus consecuencias, sino también seguir luchando. Reconocemos la solidaridad con nuestros compañeros encarcelados como un medio de lucha contra la represión estatal y buscamos continuar con los objetivos de la estructura, superando los obstáculos del poder. Como fondo, en este momento estamos manteniendo nuestra decisión de suspender todas nuestras acciones públicas planificadas para el futuro inmediato, pero no estamos suspendiendo nuestra solidaridad con los/as prisioneros/as políticos/as. En esta situación dura en la que nos encontramos, estamos en una posición difícil para anunciar la reducción temporal de la financiación con la que apoyamos materialmente a nuestros/as compañeros/as prisioneros/aspara tratar de hacer frente a su apoyo de manera consistente y en el futuro cercano.

Compañeros y compañeras en Grecia y en el extranjero, el Fondo de Solidaridad se enfrenta a un grave problema de sostenibilidad y funcionamiento de una parte fundamental del mismo, que es el apoyo financiero de los/las combatientes prisioneros/as. Su incapacidad, debido a las condiciones objetivas de este período, para asegurar recursos de sus acciones públicas, es muy probable que lo lleve en un futuro próximo a un completo apuro económico y el apoyo de los/as presos/as políticos/as será prácticamente imposible. La única forma de evitar esto es el apoyo material/financiero de todo el mundo del contra poder más amplio, de todas las personas y todos los colectivos que consideran a los/las combatientes prisioneros/as como parte del mundo de la lucha que damos, en todas las formas posibles, contra el mundo bárbaro del poder.

Ahora, el lema “que nadie esté solo y sola en manos del estado” se está volviendo más urgente y tangible que nunca. Os pedimos que lo defendamos una vez más en la práctica. La solidaridad fehaciente volverá a ser nuestra arma. HASTA EL DERRIBO DE LA ÚLTIMA CÁRCEL NINGÚN DE NOSOTROS ESTÁ LIBRE/NINGUNA DE NOSOTRAS ESTÁ LIBRE SOLIDARIDAD A LOS/LAS PRISIONEROS/AS POLÍTICOS/AS